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jueves 20 febrero 2020
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Paciente recibe tratamiento traumatológico con tecnología de punta que permite recuperar masa ósea en Hospital Gustavo Fricke

*Paciente recibe tratamiento traumatológico con tecnología de punta que
permite recuperar masa ósea en Hospital Gustavo Fricke*

– Un fijador circular que se instala en la pierna del paciente permite
trasladar hueso sano hacia la zona enferma, para que se vaya desarrollando
un nuevo hueso. Gracias al monitoreo a través de un software, se efectúan
los ajustes específicos que se deben realizar para el tratamiento.

Hace más de dos años Alberto Cabezas, oriundo de La Calera, tuvo una caída
de altura que lo ha hecho pasar por varias operaciones y hospitalizaciones.
La última de estas intervenciones fue la instalación de un moderno
dispositivo, que le permitirá recuperar un fragmento del hueso de su tibia,
el cual debió ser retirado por el equipo clínico producto de una infección.

La operación fue realizada en el Hospital Dr. Gustavo Fricke del Servicio
de Salud Viña del Mar Quillota, por el equipo de traumatólogos
especialistas en tobillo y pie, con el apoyo técnico de la Fundación
Traesol. Se trata de la primera vez que se usa este dispositivo en el país
y en Latinoamérica, el cual corresponde a un tutor circular externo híbrido
orthex, el cual tuvo un costo de 8 millones de pesos.

Una vez que el paciente esté en su domicilio, se monitoreará el avance del
crecimiento del hueso a través de un software, permitiendo ajustar el
dispositivo para que ayude en el crecimiento de un nuevo fragmento de tibia
en la zona afectada.

*Transporte óseo: llevar hueso sano a la parte enferma*

Los traumatismos de alta energía se abordan con diversos tratamientos, de
acuerdo a la condición y evolución de cada paciente, sin embargo el
escenario se vuelve más complejo cuando se presenta infección en la zona
tratada.

La Dra. Rocío Hernández, jefa del equipo de pie y tobillo del Servicio de
Traumatología del Hospital explica que don Alberto “cursó una fractura de
pilón, que es una fractura de tobillo compleja el año 2018. Se operó para
tratar de salvar la articulación, se le pusieron placas y cursó una
infección. La complicación del hueso, de la osteomielitis, fue el año
pasado, ahí se le sacaron todas las placas y se le dejó con un espaciador
de cemento, mientras se podía efectuar la adquisición del fijador”.

La especialista detalla que “hace varios años la tecnología ha ido hacia el
transporte óseo, que significa resecar la parte mala del hueso y realizar
un trasporte; llevar hueso sano hacia la parte donde sacamos el tobillo
enfermo y se va haciendo un alargamiento óseo, eso nos permite salvar la
extremidad y que el paciente pueda seguir trabajando después, si bien, no
al cien por ciento, obviamente mucho mejor que si es amputada la
extremidad”.

Alberto Cabezas, de 52 años recuerda que al presentarse la lesión “primero
me llevaron al hospital de La Calera y después me trajeron para acá. A los
20 días me operaron y me pusieron placas. La doctora me explicó que había
sido una operación compleja por como estaba el tobillo. El 2018 tuve dos
infecciones, una superficial que lograron controlar y el 2019 empecé a
trabajar y a cargar el pie, y ese movimiento provocó una infección que
llegó al hueso, ahí estuve casi dos meses hospitalizado con antibióticos,
me sacaron las placas y después la doctora me dijo que existía este
sistema”.

El paciente explica que luego de la operación para instalar el fijador se
aprovecha “la soldadura del hueso, para estirarlo hasta recuperar los 7
centímetros que necesita para recuperar el largo del hueso y que queden los
dos pies iguales”.

*Tecnología avanzada *

El fijador circular que se instala en la pierna del paciente permite
trasladar hueso sano hacia la zona enferma, para que se vaya desarrollando
un nuevo hueso. Gracias al monitoreo a través de un software, se efectúan
los ajustes específicos que se deben realizar para el tratamiento, por ello
la especialista puntualiza que “estamos hablando de una tecnología
avanzada. Hemos hecho tres intervenciones de este tipo y esta es la cuarta
que hacemos con la diferencia que este es el primer tutor externo híbrido
utilizado en Latinoamérica. En general, lo importante es que le estas
salvando la pierna a un paciente que es activo laboralmente y antes
terminaba amputado”.

El tratamiento con este dispositivo puede durar desde un par de meses hasta
dos años. La doctora Hernández detalla que los beneficios radican en que es
“resistente a las infecciones y esa es una certeza. Si tienes este tutor un
tiempo prolongado va a andar bien; no se va a aflojar ni tendrá que haber
nuevas intervenciones”. Después de la hospitalización y monitoreo del post
operatorio por algunos días, el paciente se puede ir a su domicilio donde
tiene que hacer reposo, mientras “se forma el hueso nuevo, pero después
este mismo fijador te permite incluso pisar a medida que va avanzando el
tratamiento” puntualizó la traumatóloga.